A veces hay que volver a donde duele, A veces hay que retroceder siete meses. A donde sentimos la pérdida... donde recordamos nuestros sueños, donde éramos y donde tras siete meses seguimos siendo de manera invisible. Nuestros sueños están hechos de una pasta que nada los destruye. Quizás sólo los perdemos vista, pero lo que es de nuestra vocación, siempre nos estará esperando. Marazpu
Comentarios
Publicar un comentario