Fuma...


y no encuentra en su cabeza la imagen de estar sin ese pequeño cilindro tóxico bicolor entre sus dedos. Como intentar separar de sus labios la conciencia y la responsabilidad que supone decir palabras que dan tanto miedo: “adiós”, “te quiero”, “nunca”...para tan sólo dedicarse a caminar sobre pisadas enterradas.


Intenta soltar el aire sin después querer inspirar, como quien abandona un reloj en un cajón, para pensar que no va a transcurrir el tiempo.

...todo esto, como pretender algunos días de la semana, creer en imposibles.


-MissClip.






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