Miedo

Cuando mi único camino conocido era el de casa al colegio o al parque, tenía miedo a los perros cuando ladraban en la noche.
Tenía miedo de soltarme de las manos de mis padres, por si los perdía para siempre.

Pocos años después tenía miedo a no pasar de curso. Y  pasó que un año no conseguí superar todo...y que fue lo mejor que pudo pasar. Sobreviví y aprendí que hay segundas oportunidades ocultas en un inicial fracaso.

Ahí volví a tener miedo a no alcanzar lo que quería, pero reaccioné al dejar de escuchar al que no me quería bien.
En ese bucle de miedos, lo tuve a quedarme sin amigos por mis decisiones... hasta darme cuenta que hay masas que aislan. Tuve miedo de querer y cuando quise, me di cuenta que hay amores que son igual a soledad.

Recuerdo hace unos años, llorar en un aeropuerto y que nadie lo supiera hasta años después.

Sigo teniendo miedo, a veces algo es crónico, pero lo acepto y que aunque a veces me interrumpa, me hace estar más viva, con cicatrices y feliz con menos.

Al final lo que me ha enseñado, es que no hay que darle espacio, disfrutar pese a todo del viaje...muchas veces así se marca el inicio de algo todavía más grande.

-Clip.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hacia...

Déjate

Pedazos