Kalt

No pude despedirme de ella. Llegué pronto a tomar el autobús por miedo a decirle todo lo que de verdad había sentido todos estos años. Que absurdo, haberla querido y sentido a mi alrededor tanto tiempo y ahora por primera vez notar la caída al vacío. E hiriente era percibir que no estaría más...había sido mi mejor vida, todo era con ella y no necesitaba más que verla para enamorarme de sus infinitos cambios siendo a la vez siempre. Ella me mostró la cara de la sinceridad incondicional y confiada, libre de prejuicios y me puso en camino de lo que aprendí de su mano: vivir sin rencor hacia los momentos de fortuna, asumiendo como la vida se expande y que la felicidad está dentro de cada uno, tan sólo es saber incitarla.

También me reveló lo lejos que pueden llegar mis pasos hasta mostrarme lo que soy y que los momentos vividos fueron los principios y finales de esta historia incesante. Nunca olvidaré cuando sentí por primera vez su frío a mi alrededor, mientras que ella me susurraba que me quedaría para encontrarle. Me obsequió con los mejores instantes de este breve capítulo, mostrándome el valor de los sentimientos que emergen y que, compartidos, despliegan alas para alcanzar anhelos.

Y aquí me descubro, sin haberme despedido pero sabiendo que no nos olvidaremos nunca... y es que siempre supe que una parte de mí se quedaría viviendo a su lado.



-MissClip.




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